| Proyecto
Parlamentario para la Diversidad
Candidatura
independiente (externa) a una Diputación Plurinominal
Federal propuesta por activistas y organizaciones del movimiento
LGBTTTI
Movimiento de la diversidad sexual y genérica
Propietaria: Enoé Uranga
Suplente: Claudia Hinojosa
Cuarta circunscripción. México, Febrero de 2009.
Esta
candidatura se formula desde una muy amplia gama de activistas
y organizaciones del movimiento de la diversidad sexual y
genérica en todo el país; es una propuesta de
actualidad para tender puentes entre el movimiento y el Partido
de la Revolución Democrática, dirigida
a consolidar la agenda parlamentaria de los derechos sexuales,
los derechos humanos, la no discriminación y la perspectiva
de igualdad de género. Lejos de responder a la visibilización
de una o de varias personalidades, es producto de una visión
estratégica inmersa en el proceso de reivindicación
y homologación de derechos ciudadanos que sólo
desde una izquierda propositiva y progresista puede transformar
esquemas políticos y culturales marcados por una profunda
e histórica desigualdad.
Hemos probado nuestra capacidad de entender la sociedad y
de cambiar la lógica de la política institucional
a la hora de promover la discusión parlamentaria de
temas que consideramos prioritarios para las izquierdas de
este siglo, en forma tal que nuestros logros legislativos
han rebasado la óptica tradicional de hacer política
y políticas, han abierto un debate amplio contra el
estigma y han roto la espiral del silencio que hacía
suponer que las voces del conservadurismo hablaban por todos
y todas. La toma de posición sobre la defensa de nuestros
derechos llevados al terreno legislativo se convirtió
en el referente obligado para identificar a una izquierda
moderna y civilizatoria que propone nuevos acuerdos jurídicos
para responder a una realidad diversa que rompe, por ende,
la lógica arcaica de que supuestas mayorías
pueden imponer su visión sobre las libertades de la
persona.
Quienes aquí estamos somos las y los autores y, sin
duda, principales impulsores de la propuesta de Ley
de Sociedad de Convivencia, por mencionar nuestro
logro más reconocible. Propuesta que —entre muchas
de sus virtudes— ha llevado a los partidos políticos
a definirse respecto de estas nuevas demandas y que ha abonado
a una interlocución más madura entre los distintos
actores, abriendo el paso a temas antaño inimaginables
en las agendas parlamentarias. Es justamente la aprobación
de esta ley por la IV legislatura de la Asamblea Legislativa
del Distrito Federal (ALDF) lo que permite que hoy
presentemos este proyecto como la confirmación de un
compromiso conjunto con el Partido de la Revolución
Democrática para el impulso de una agenda
de cambio que construya sobre lo alcanzado hasta ahora en
el terreno de acuerdos transparentes e igualitarios.
De ahí que la presente propuesta se ubique como la
continuación de una estrategia basada en la promoción
y defensa de la laicidad, los derechos humanos y las libertades
dirigidas a contribuir a la construcción de un Estado
de Derecho en el que las personas seamos quienes
determinemos nuestro proyecto de vida. Para ello inicialmente
se requiere un trabajo legislativo con clara identidad de
izquierda que coadyuve a generar las condiciones para la igualdad
de oportunidades y de trato.
Para que las lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, transgéneros,
travestís e intersexuales logremos la ciudadanía
completa se precisa que se nos vea con respeto político,
requerimos una democracia efectiva, a la que entendemos como
el diálogo respetuoso entre los distintos. No es gratuito
que este tema sea considerado en el mundo global como el termómetro
de la calidad democrática y signo de apertura y fortalecimiento
de una nueva institucionalidad. La conciencia sobre este hecho
y la consideración de que en este momento dentro del
PRD se desarrollan las condiciones propicias para
garantizar un trabajo parlamentario de calidad, que permitirá
ir construyendo ese camino, implicó que destacadas(os)
activistas del movimiento LGBTTTI, que por
sí solas(os) tienen grandes aptitudes y amplia representación,
y que podrían ser estupendas(os) candidatas(os), priorizaran
el interés común y se sumaran a esta propuesta.
La cuestión no se reduce, por ello, a cubrir una mera
cuota de mercadotecnia electoral sino de garantizar que el
escenario legislativo se plantee como columna de visibilidad
política, de construcción de reformas a distintas
normas que desconocen e inhabilitan estos derechos haciéndolos
pasar como intrascendentes y los relegan a un segundo plano
y en consecuencia de reconocimiento sobre los compromisos
de la izquierda partidista con la diversidad social que nos
caracteriza como país. Lo que esta candidatura busca
es propiciar una diputación de calidad que trascienda
el inmediatismo y se traduzca en resultados concretos a favor
de la gente, en momentos en que es notable en muchas legislaturas
locales la infortunada embestida conservadora.
En resumen, por todas las razones señaladas, se está
atendiendo el planteamiento que ustedes mismos, como partido
político, han formulado, en el sentido de contar con
una candidatura que surja como producto de una alianza madura
entre el PRD y la propuesta independiente
que cuente con el más amplio respaldo dentro del movimiento.
La fórmula de esta candidatura ciudadana pasó
por un proceso de consulta nacional abierto, con toda transparencia,
y cuenta con el apoyo de activistas y grupos de absolutamente
todos los estados e incluso, en varios de ellos, de prácticamente
todas las organizaciones locales\. De ahí que no se
pierde de vista el compromiso con todos estos grupos que han
llegado a concordar con la propuesta más allá
de sus divisiones. Como puede verse, hemos tomado con absoluta
seriedad su llamado a una alianza, entendiendo que se trataría
de entrar en una nueva etapa en la relación, en la
que la expectativa sea el fortalecimiento de los vínculos
políticos de largo plazo con estos movimientos sociales.
Para la presentación de esta agenda, partimos del principio
de que hay democracia donde hay diversos, de que los partidos
políticos deben captar la diversidad de voces y servirle
de vehículo, además de trabajar por acuerdos
que no eliminen al Otro, sino que lo reconozcan. Nuestra lucha
es por el reconocimiento, y nuestro camino es la institucionalidad.
El reto para las izquierdas es rebasar la lógica generalizada
del asistencialismo y apostar hacia auténticas ciudadanías.
La democracia no es un estado al que se llega, es la mecánica
en que se está. Entendemos entonces que la Otredad
nos hará libres: para que se logren mis derechos, debo
lograr los derechos del Otro, porque "nadie se libera
solo, nadie se libera a sí mismo, los seres humanos
nos liberamos en comunidad".
Aspiramos a una sociedad donde cada persona tenga derecho
al bienestar y a la equidad en todos los aspectos. Nuestra
lucha es por una sociedad de seres libres, no de seres sometidos.
Nuestra meta es ser iguales ante la ley e iguales en la ley.
Con plena autonomía y libertad de ser, sentir, creer,
elegir y vivir sin que el Estado pondere una elección
de vida sobre otra, sino que, por el contrario, sea garante
de que la libertad de conciencia se acompañe de libertades
individuales políticas, económicas y sociales,
que permitan conseguir las condiciones y los satisfactores
indispensables para el ejercicio efectivo de estos derechos.
No es aceptable un Estado selectivo de derechos y de personas
que merecen tenerlos y personas que no lo merezcan.
Hemos probado que se pueden transformar las inercias sociales
retardatarias y que las leyes ocupan una función primordial
en la batalla cultural contra la discriminación y para
revisar en las estructuras normativas los conceptos y los
circuitos del prejuicio. Lograr todas las reformas necesarias
para alcanzar la ciudadanía plena y el fin de toda
forma de discriminación es nuestra meta legislativa.
Somos un movimiento con una historia de avances logrados a
contracorriente y somos conscientes de que nuestra lucha es
de largo aliento. Pero tenemos la convicción de que
el proceso transformador del que somos parte, camina con paso
firme y necesariamente irreversible hacia una sociedad más
igualitaria e incluyente.
En ese sentido, no claudicamos en ninguna de nuestras demandas,
aunque tampoco podemos dejar de lado la serie de singularidades
que van a caracterizar la próxima legislatura, como
la aguda crisis económica mundial, que la tendrá
inmersa en importantes temáticas, entre otras la laboral.
Esa circunstancia posibilita apuntalar desde esta izquierda
—a diferencia de lo que se afirmaba en el pasado—,
que la premisa para generar crecimiento es trabajar por la
igualdadÖ. Otro aspecto es la ya anunciada embestida
conservadora para dar marcha atrás —por la vía
legislativa— a los derechos y libertades hasta hoy alcanzados.
No debemos pasar por alto que esta amenaza la hicieron pública
las altas jerarquías católicas, de manera abierta
y con el aval presidencial, en el VI Encuentro Mundial
de las Familias, y que se ha comenzado a operar en
algunas legislaturas locales y desde poderes ejecutivos —que
gobiernan a partir de sus valores particulares— ignorando
compromisos internacionales en materia de derechos humanos.
Es inadmisible que Calderón diga, que su familia es
“sólida”, con lo que de manera tácita
niega el derecho a existir de nuestras familias. Es claro
que los miedos de estas cúpulas giran en torno a las
familias que no son como ellos lo disponen. Y el gran peligro
es que sólo las familias “sólidas”
puedan ser meritorias de una política social y económica
justa. Ésta entonces también será una
legislatura de resistencias. Y no perdemos de vista que será
una composición parlamentaria con equilibrios partidistas
poco halagüeños.
Los anteriores puntos obligarán a ser realistas en
términos de las posibilidades de avance de nuestra
agenda en esos tres años. Así nos moveremos
en tres escenarios de acción legislativa: temas en
los que hay que resistir el embate de la derecha, temas en
los que se buscará la dictaminación y votación
afirmativa y otros en los que se buscará comenzar a
detonar el debate.
Nuestro marco de acción estará centrado en dos
grandes ejes: derechos humanos y construcción de ciudadanía,
entendiendo la laicidad como el irrevocable marco de referencia
en el que se sustenta el carácter del Estado mexicano.
De ahí que proponemos el desarrollo de las siguientes
iniciativas:
1.
Impulsar la inscripción de los derechos humanos en
la Carta Magna y contribuir a destrabar
las pendientes propuestas de reforma en la materia;
2. Avanzar en la tarea de armonización legislativa
que se reclama para el cumplimiento de los instrumentos
internacionales de derechos humanos;
3. Mejorar el marco normativo para responder a la diversidad
de acuerdos familiares existentes en el país y las
políticas sociales y productivas que les permitan
integrarse de manera incluyente;
4. Reformar la Ley de Planeación
para permitir la incorporación plena de la agenda
de los derechos humanos como principio y plan de acción
nacional vinculatorio, como lo demanda la Declaración
y el Programa de Acción de la Conferencia Mundial
contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia
y las formas conexas de Intolerancia;
5. Reforzar las medidas de verificación y evaluación
de mecanismos para la igualdad entre mujeres y hombres,
como son CEDAW y Belem do Pará;
6. Abatir el carácter de Estado selectivo que la
derecha ha dado a la agenda de la no discriminación
y por lo cual hemos sido excluidos;
7. Impulsar desde la Cámara de Diputados,
la elaboración del Reglamento que permita atender
el problema de la trata de personas;
8. Presentar una Iniciativa de reforma a las leyes de Seguridad
y Previsión Social, para garantizar el acceso a las
familias organizadas a partir de las uniones civiles —como
son las sociedades de convivencia y los pactos de solidaridad—
a los derechos regulados en dichas leyes y hacer los esfuerzos
posibles para su aprobación;
9. Contribuir a proporcionar las herramientas legislativas
que permitan garantizar el cumplimiento de las normas internacionales
en materia de VIH/sida, así como
de las políticas integrales para prevenir y revertir
la pandemia, que consideren la indispensable focalización
en las poblaciones más afectadas;
10. Garantizar la gratuidad y la accesibilidad a la vacuna
contra el VPH (Virus del Papiloma Humano) a
todas las mujeres en edad de recibirla y cuyas circunstancias
apunten a que les resultará beneficioso;
11. Reformar la Ley Federal para Prevenir y Eliminar
la Discriminación para otorgarle herramientas
que avancen en la garantía de exigibilidad y que
prevengan conductas de discriminación graves como
delitos y faltas administrativas reprochables jurídicamente,
así como un procedimiento sancionador eficaz que
prevea penas alternativas. Y que se reconozcan y distingan
en la ley las acciones afirmativas contra la discriminación.
Asimismo se hace necesario modificar el procedimiento de
designación de la Presidencia del Consejo
Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED);
12. Lo anterior con independencia de acompañar distintas
iniciativas que tengan como fin castigar la discriminación
y la impunidad. Y de buscar que se incluya la tipificación
y federalización de los delitos de odio;
13. Se impulsarán sanciones para la publicidad y
contenidos en los medios de comunicación que promuevan
la discriminación, los estereotipos y prejuicios
en contra de cualquier sector de la población;
14. Impulsar la aprobación de mecanismos legales
que sean acordes con las resoluciones de la Suprema
Corte de Justicia en materia de Identidad
Sexogenérica, así como los necesarios
para que el principio de derecho a la salud sea efectivo
para las personas transexuales, transgéneros, trasvetis
e intersexuales;
15. En relación con los derechos de las mujeres,
acompañaremos los esfuerzos para que la Ley
General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia
—en la que habrá de revisarse el tema
lésbico y otras causas de violencia contra las mujeres—
sea una realidad en todo el país.
Además de que nuestros esfuerzos parlamentarios se
distinguirán por el énfasis en el respeto a
la diversidad, estamos determinados a poner especial atención
en los temas de la igualdad de género, la agenda amplia
contra la discriminación y la defensa del medio ambiente.
Por supuesto, nos afecta y, nos une el compromiso de garantizar
la seguridad de las y los defensores de los derechos humanos
y de los y las periodistas que hoy ven amordazada su libertad
de expresión.
Temas que consideramos íntimamente ligados con nuestra
agenda son los que tienen que ver con los derechos de las
personas indígenas —principalmente los colectivos,
así como los esfuerzos por evitar la extinción
de sus lenguas y su cultura por la falta de derechos efectivos
y exigibles—, de las(los) afromexicanas(os) y de las(los)
migrantes, punto este último en el que nos declaramos
a favor de la creación de la Procuraduría de
las y los Migrantes, y de mecanismos más abiertos para
la vigilancia social de las estaciones migratorias.
De la misma manera en que nos manifestamos en contra de la
pena de muerte, apoyaremos marcos legales para garantizar
el derecho de las personas a bien morir a través de
la manifestación de la voluntad anticipada.
No se trata sólo de hacer reformas que no pasen del
papel. Se trata de garantizar su exigibilidad y verificación.
Hoy, cuando todos los países se encuentran sometidos
al examen internacional de su actuación en materia
de derechos humanos, nuestra agenda nutre esta labor, que
también confiamos comparte y asume el PRD.
Usaremos la interlocución que esta diputación
otorgue para contribuir en lo posible a la federalización
de esta amplia agenda, para lo cual adelantamos una labor
coordinada entre el PRD, atendiendo a sus
estructuras internas, y los vínculos del propio movimiento.
Y en el mismo sentido procuraremos contribuir en el acompañamiento
de procesos locales para atender los pendientes respecto de
la violencia contra las mujeres, sea cual sea su preferencia
u orientación sexual y forma de vida, la violencia
homofóbica y transfóbica y la discriminación
en todas sus expresiones estableciendo la frontera entre la
visión de la caridad y el asistencialismo versus la
reivindicación de libertades y derechos como motor
de desarrollo social. Así también, en algunos
códigos, la pendiente incorporación de las uniones
civiles alternativas, como son las sociedades de convivencia.
Como es claro tenemos una posición de izquierda y desde
ahí estaremos tomando postura respecto de todos los
temas de la vida parlamentaria, abiertas al debate y a la
construcción de acuerdos en los que el interés
ciudadano esté siempre por encima de cualquier interés
particular.
Por ello, aunque mantendremos nuestra identidad ciudadana,
no tenemos duda en garantizar nuestra voluntad de escuchar
y atender con la mayor seriedad y respeto todas las propuestas
que nos presente la fracción del PRD,
misma de la que seremos parte durante el tiempo que dure la
legislatura y contribuiremos indudablemente al intercambio
de ideas para propiciar acuerdos. F r a t e r n a l y S o
r o r a l m e n t e
Formula para la Candidatura Independiente a
una Diputación Plurinominal Federal propuesta
desde activistas y organizaciones del movimiento LGBTTTI
Representante:
Rodolfo Millán Dena
Enoé Uranga
Candidata Propietaria
Claudia
Hinojosa
Candidata Suplente
Por las organizaciones
Adriana Ortiz Ortega Alejandro Brito Lemus Alejandra
Rojas
Arturo Vázquez Barrón Yolanda Ramírez
León Arnold Ricalde de Jagger
*
Documento entregado formalmente al PRD en
febrero de este año y expuesto públicamente
el 12 de marzo de 2009 ante ese Instituto Político
en la reunión entre activistas y organizaciones del
movimiento LGBTTTI y la Comisión
de Candidaturas del PRD para la presentación
de la propuesta de alianza en torno a esta plataforma representada
en la candidatura de la formula Uranga-Hinojosa.
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